Pensamientos viajeros
No se como llegué a este punto de enamorarme de ti. Si cuando te conocí pensé que ni lograríamos ser amigos. Yo como siempre demasiado amistoso y acogedor y tu tranquila y poco emotiva. Después de esa tarde asoleada de otoño, pasé varias horas imaginando que fui muy aburrido para ti y que nunca te volvería a ver. Repetidamente me decía que era mejor así, ya que las diferencias entre nuestra forma de ser eran bastante amplias. Sin embargo sentí un punzón en el centro me di corazón. Había algo diferente en esa diferencia. No me podía explicar por qué me sentía tan melancólico de imaginar que no te tendría cerca. Que no volvería a invitarte a comer un helado en una tarde calurosa de otoño. Aunque fuiste poco emotiva la imagen de tu sonrisa quedó grabada en mi mente y pasó a mis sueños. Sin darme cuenta la semilla de mis sentimientos se sembró esa tarde.
(I don’t know where I want to take this narrative. Continue on the past and flesh out more the reasons why he loves her, or move on forward and get him to act on this love).
Nos volvimos amigos. Y nos conocimos en formas que jamás pensé. Pero aún así nunca se me ocurrió que el amor me daría un flechazo tan fuerte por ti. Aprendí que tras de tu mirada eres una persona gentil y amable. Y que piensas demasiado rápido; respondes an mis chistes con una burla que duele pero mejora el chiste. Una de las cosas que fue el comienzo de mi adoración fue tu inteligencia. Más y más quedé yo sonriendo y admirando lo fácil que era para ti conceptos complejos y conversaciones pesadas. Eres una persona de pocas palabras pero cada frase tuya es como la lluvia después de una sequía. Necesaria, vital, y deliciosa. Me di cuenta que me encantaba tu voz. Es un poco como un suspiro envuelto en un pastel de almendras y limón. Y cuento te ríes? Tu voz salta de un murmullo a una explosión similar a cuando un cometa se acerca al sol. Quedó solo mirándote hechizado por qué el sonido de tu boca toca mis oídos y es como un beso a larga distancia.
Poco poco cada vez más aspectos de ti se convertían en cosas que admiro. Aprendí a amar tu sentido de humor. Seco e intelectual. Completamente lo opuesto al mío. Pero también completamente complementario. Aprendí a amar solo tu presencia. Tu energía? No se, pero contigo me siento feliz. Tranquilo. Energético. Tal vez sea porque estoy completamente enamorado de ti. Pero en mi defensa creo que fue esta energía que sentí la primera vez que te conocí.
Y así fue pasando el tiempo. Juntos salíamos y nos conocimos más y más. Después yo quedaba pensando en nuestras conversaciones, en nuestro encuentros, en ti. Fue otra tarde en otoño que salimos a montar bici que la naturaleza se tomó por el control de mis deseos y te vi con otro ojos. Tu cabello en el viento reflejando el sol se convirtió en hilos de oro. Tu cara más bella que el firmamento. Tus piernas de repente se sobresaltaron en mi mente y tuve que forzarme para no babosear mirándote. Tu cuerpo desarrolló curvas de invitan a explorar. Unas caderas de diosa griega, para envolver en mis brazos y besar tu vientre y más abajo. Esa tarde quedé perdido en ti. Me lo negué toda la noche. No quería admitir que te encontré tan …increíblemente sexy. Estaba perdiendo la mente! Seguimos saliendo y aprendí que tú eres una belleza de persona. Eres hermosa, linda, y sexy. En ese momento después de montar bici, mientras tomábamos agua, el flechazo de cupido terminó de enterrarse y me mato por completo.
Y ahora? Me encanta discutir contigo, me encanta jugar contigo, me encanta compartir contigo las cosas aburridas y las cosas maravillosas de la vida. Cuando tengo una nueva experiencia siempre eres tú con quien la quiero compartir primero. Quiero saber lo que piensas y lo que opinas. Quiero chismosear contigo. Yo sé que a ti no te da tanto placer pero es esa misma perspectiva que me hace sonreír y apreciar nuestras pláticas.
En fin, ahora me fascinas. Cómo me enamoré de ti? Por qué te conocí.
Comments